¿Cuáles son las ventajas de la educación en el hogar?

Todos somos muy diferentes; cada hogar es diferente; cada niño es diferente de los demás niños. Cuando los padres educan a sus hijos en casa tienen la oportunidad de instruirlos y formarlos según las características especiales de cada niño y joven en particular.  Dios da a los padres el asombroso privilegio de contribuir en la formación del carácter y la personalidad de cada uno de sus hijos. ¡Qué reto!
  • Cuando los hijos estudian en casa, los padres pueden disfrutar los logros del niño en el aprendizaje de cada materia.  Pero lo más importante es que en cada uno de los temas que estudien, los padres podrán ayudarlos y guiarlos para ir descubriendo juntos las obras de Dios, y su voluntad para sus vidas.
  • El estudio en casa permite que los padres escojan selectivamente a los amigos de sus hijos; amigos que no ejercerán una influencia negativa en ellos. En una ocasión un hombre escuchó a su pastor decir que los niños empiezan a matarse unos a otros, emocional y espiritualmente, desde que entran a la escuela, porque muchas veces los niños son crueles y se dicen groserías y se burlan unos de otros. Ese hombre confirmó la declaración de su pastor, cuando dijo: “…todavía recuerdo como mis compañeros me mataban, porque yo era tímido, introvertido y menor que ellos, al grado que me convirtieron en un niño solitario”.  Poner apodos y burlarse de otros son malos hábitos que dejan heridas emocionales y espirituales permanentes.
  • Al estudiar dentro del ambiente seguro y cómodo de su propio hogar, los niños adquieren mayor confianza en sí mismos, y una seguridad profunda de que sus creencias provienen de Dios. También se va formando en ellos la capacidad de tener convicciones propias y de pensar en forma independiente al estar alejados de compañeros que los presionan para que se conformen a su forma de pensar.
  • Los niños aprenden a respetar y a apreciar a sus padres como sus maestros. Si un niño pasa varias horas cada día siendo instruido por un adulto, llegará a confiar en casi todo lo que ese adulto le enseñe y exprese.  Ese adulto debiera de ser uno de sus padres y no un maestro desconocido, ni mucho menos una persona atea o mundana.  Tristemente, muchos padres han descubierto que ya no pueden borrar en sus hijos el efecto de las ideas seculares y negativas que sus maestros les han dejado.
  • Se fomentan los valores familiares de solidaridad y aprecio de unos por otros al pasar más tiempo juntos y trabajar juntos. Los padres no tienen que planear sus vacaciones y sus viajes con base al ciclo escolar, pues los niños tienen la libertad de viajar con ellos en cualquier momento del año.  Además, si los padres así lo desean, toda la familia puede disfrutar de cualquier viaje de trabajo del padre en cualquier momento.
  • Se evita la estratificación por edades. Cuando los niños sólo se relacionan con personas de su misma edad, su prioridad será agradar a sus compañeros, aunque ello signifique desobedecer a sus padres.
  • Los niños no debieran llevar cargas que Dios nunca planeó que llevaran. Dios quiere que los niños tengan tiempo para ser niños. Muchos nunca tienen esa oportunidad porque pasan de seis a ocho horas en la escuela, y luego llegan a la casa para hacer sus tareas escolares durante otras tres o cuatro horas.  Es un hecho bien documentado que los niños educados en casa pasan menos tiempo estudiando cada día, y reciben una educación mucho mejor que los que asisten a la escuela tradicional.  Una razón para esto es que, por varias razones, en las escuelas tradicionales se desperdicia mucho tiempo.  Los niños educados en casa pueden tener más tiempo para disfrutar realizando otras actividades.
  • Cada niño puede avanzar a su propio ritmo.  Pueden adelantarse sin tener que esperar a otros niños cuyo aprendizaje es más lento, o trabajar más despacio sin que queden lagunas en el aprendizaje porque los demás niños ya comprendieron el tema y el maestro tuvo que seguir adelante.
  • Ya que es una educación verdaderamente personalizada, los padres pueden pasar más tiempo repasando cualquier área de estudio en la que el niño tenga problema. Los hijos menores aprenden más rápido cuando estudian en la compañía de sus hermanos mayores.  Al ser expuestos a los conceptos que sus hermanos mayores están estudiando, su desarrollo intelectual es más rápido.
  • Hay un ahorro en tiempo y dinero, ya que no se necesita hacer viajes relacionados con la educación, ni comprar uniformes, ni materiales, ni pagar por actividades extracurriculares.
  • Otra ventaja importante es la salud física de los niños, pues todos sabemos que las enfermedades contagiosas se propagan muy fácilmente entre los niños que asisten a centros escolares. Cuando estudian en casa disminuyen grandemente las posibilidades de contagio.
Algunos historiadores seculares dicen que los dos hombres que más cambiaron la Historia fueron Cristo Jesús y Tomás Alva Edison.  Sabemos que Cristo no sólo cambió la Historia; ¡El la revolucionó! Pero, ¿qué de Edison?  Este gran científico obtuvo más de mil patentes por inventos como la bombilla eléctrica, los generadores de electricidad, las líneas de transmisión y los transformadores necesarios para alumbrar al mundo entero, y operar sus muchos inventos.  Fundó la compañía General Electric que, hasta hoy, sigue siendo la más grande del mundo.  ¡Qué bueno que la madre de Edison haya estado dispuesta a educarlo en casa, ya que su maestra en la escuela pensaba que era un niño demasiado lento para ir al ritmo de su clase, rehusándose a permitirle que continuara estudiando en la escuela.  Entonces su madre decidió enseñarle en casa desde el tercer grado en adelante.  Edison es uno de muchos ejemplos del excelente fruto que produce la educación en casa.