Creemos que la educación cristiana es definida por una filosofía específica—es cristiana, si está centrada en Cristo Jesús.  Si su punto de partida es el hombre, es secular. Una educación cristiana posee las siguientes características:

  • Es para la gloria de Dios.
  • Está basada en la Biblia.
  • Está centrada en Jesucristo y no en el humanismo secular.

En esencia, la educación de los niños y jóvenes cristianos no debe consistir exclusivamente en adquirir una buena colección de libros y dedicar horas interminables a aprender distintas materias.  LA FINALIDAD PRIMORDIAL DE UNA EDUCACIÓN CRISTIANA ES ENSEÑARLES A NUESTROS HIJOS UN ESTILO DE VIDA QUE SEA AGRADABLE A DIOS.  Obviamente, un niño debe aprender muchas materias importantes durante su educación, tales como lectura, escritura, matemáticas, ciencias, etc.; sin embargo, la prioridad principal de la educación cristiana no debe ser que los niños simplemente dominen esas áreas en un nivel aceptable.  La prioridad principal al educar a nuestros hijos es que aprendan a pensar, actuar y vivir conforme a los principios que Dios ha establecido para Su pueblo.  Él ha dado a los padres el privilegio y la responsabilidad de enseñar a sus hijos esta senda, pero será imposible que puedan lograrlo si sus hijos pasan la mayor parte del día con personas que los conducen en un rumbo diferente.

La mayoría de los padres está consciente de la importancia de enseñar a sus hijos las Escrituras; pero no podemos esperar que asimilen los principios y forma de vida que enseña la Biblia, si son educados durante muchas horas cada día por personas con una visión diferente del mundo. Si todos sus textos están basados en el humanismo secular, no podemos esperar que ellos crezcan rechazando lo que han sido enseñados. En muchos países del mundo, cuando recién fundaron sus escuelas, la Biblia era la base de la educación del niño; y era, además, la base para entender cualquier materia. Esto es lo que todo padre cristiano debiera desear para sus hijos.

Es triste que muchos padres cristianos terminen criando a hijos que abandonan al Señor.  En sondeos recientes en los Estados Unidos, se estableció que el 85% de los niños que provienen de hogares cristianos terminan abandonando a Cristo cuando asisten a la escuela pública.  Por otro lado, el 93% de los niños cristianos educados en casa perseveran en el camino cristiano.

Es importante entender que si una educación no se construye sobre verdades eternas, se estará edificando sobre la arena de la opinión humana. Todo padre cristiano anhela ser una influencia positiva en la vida espiritual de sus hijos; por eso mismo le corresponde reflexionar acerca de la influencia que sus hijos están recibiendo a través de la educación a la que se exponen a diario.  Ningún padre cristiano debería permitir que sus hijos reciban enseñanzas que no se basan en verdades eternas.  La influencia de dichas enseñanzas no sólo afectará el futuro de sus hijos, sino que moldearán y afectarán sus tiernas mentes y espíritus, y determinarán el tipo de persona en que van a convertirse.